CRÓNICA
Encuentro entre hispanos

Los herederos de los grandes mitos de la Leyenda Negra que la destrozan: "Lo peor es que los españoles se la creyeron"

Ituriel Moctezuma, tataratataranieto del emperador azteca Moctezuma II; Alfonso Borrego, descendiente del guerrero apache Gerónimo, y Michael Henderson, emparentado con una esclava liberada por Bernardo de Gálvez en 1779, hablan sobre el papel de España en el Nuevo Mundo

De izquierda a derecha: Michael Henderson, Alfonso Borrego e Ituriel Moctezuma.
De izquierda a derecha: Michael Henderson, Alfonso Borrego e Ituriel Moctezuma.Javier Barbancho
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«Toda la vida me contaron que los españoles eran los peores de los peores; que vinieron, se robaron todo, mataron a todos los indios y se fueron». Alfonso Borrego sospechaba que esa versión implacable de la conquista era incierta. «Algo está mal con esta historia porque todavía estoy aquí», se repetía a sí mismo. Si su tribu había sido exterminada, ¿cómo era posible que él, descendiente del legendario guerrero apache Gerónimo, estuviera vivo?

En Madrid, Crónica conversa con Alfonso Borrego, acompañado por Ituriel Moctezuma, tataratataranieto del emperador azteca Moctezuma II, y Michael Henderson, bisnieto de cuarta generación de una esclava liberada por Bernardo de Gálvez. Sentados alrededor de una misma mesa, estos tres hombres comparten sus historias personales, que juntas tejen una historia colectiva.

Desafían a la Leyenda Negra, un relato distorsionado sobre el papel de España en América. Lo hacen la lluviosa mañana del pasado jueves, poco antes del inicio de las jornadas Hispanoamérica: un futuro compartido, organizadas por López Li films, la Asociación Unidos por la Historia y la Fundación Rafael del Pino.

Cuando Borrego escuchaba las atrocidades cometidas por el imperio español, le sonaban a falacia. No es de extrañar que el heredero de Gerónimo estudiara Historia para desvelar la verdad de su pasado. «Un amigo de otra tribu me dijo, "oye, pues, que [Juan de] Oñate vino y mató a 8.000 de mi gente". Y yo le dije, "compa, Oñate traía 120 soldados. Mejor no digas nada porque entonces ustedes valen madre para pelear"», bromea.

Para desmontar la Leyenda Negra, los tres no niegan que se hicieran cosas reprochables, pero añaden matices. «Se dice que los españoles saqueaban el oro: ciertamente, sacaron oro que trajeron a Europa, pero buena parte se quedó en América. Se dice que los españoles obligaron a los indígenas a volverse católicos: a una parte sí, los obligaron, los mexicas no querían ser católicos, pero hubo otros pueblos que sí. Los españoles violaban mujeres: algunos indígenas aseveran que así fue, pero también se sabe que muchos españoles liberaron a indígenas y se casaron con ellas», ejemplifica el descendiente de Moctezuma.

«La Leyenda Negra es la historia de un pueblo contada por los enemigos de ese pueblo», agrega Ituriel Moctezuma, quien fue candidato a la presidencia de México. Y muchas veces esos «enemigos» son internos. «Lo peor de la Leyenda Negra es que los españoles se la creyeron», opina Alfonso Borrego.

Cuando escuché por primera vez el término 'Leyenda Negra', pensé: "Vaya, es propaganda"

Michael Henderson.

Sobre las tergiversaciones alrededor del comportamiento de los españoles en el Nuevo Mundo, Michael Henderson, estadounidense de raza negra, también tiene algo que decir. «El hecho de que digas "Leyenda Negra" automáticamente denota algo sobre las personas negras... Las palabras son un poderoso mecanismo de comunicación: cómo las escuchas y cómo las percibes depende de quién las dice. Al escuchar "Leyenda Negra" y verme frente a ti, automáticamente podrías asumir que se trata de mí. Pero en realidad, se trata de la proyección de la persona que hace la afirmación», desgrana.

«Cuando escuché por primera vez el término "Leyenda Negra", pensé: "Vaya, es propaganda"», continúa el estadounidense. «Desde una perspectiva militar, cuando puedes dividir al enemigo, puedes conquistarlo. La propaganda es la forma de hacerlo... Si no tienes una base de conocimiento sobre la verdad porque nadie te la ha contado, escucharás atentamente. Especialmente si percibes al propagandista como una figura de autoridad».

PROPAGANDA como estrategia

Como ejemplo de autoridades políticas que han propagado la Leyenda Negra tenemos al ex presidente mexicano Andrés Manuel López Obrador y a la actual presidenta Claudia Sheinbaum. Recordemos que la mandataria no invitó el año pasado a los reyes españoles a su toma de posesión, argumentando que Felipe VI no respondió a la carta que López Obrador le envió en 2019 solicitando una disculpa por los agravios cometidos durante la conquista.

En España está el ministro de Cultura, Ernest Urtasun, quien en una entrevista equiparó la colonización de Bélgica en el Congo con la actuación de España en América. Además, prometió revisar los museos para «superar un marco colonial o anclado en inercias de género o etnocéntricas». Estas declaraciones, por cierto, se ganaron las críticas de historiadores que empezaron por aclararle al ministro que España no tuvo colonias, sino virreinatos, en aquel continente.

El investigador estadounidense Michael Henderson remata su análisis sobre la Leyenda Negra con un proverbio africano: «Hasta que el león tenga su propio narrador, el cazador —el propagandista— siempre tendrá la mejor parte de la historia». Por eso él quiso conocer su propia historia y realizó una exhaustiva investigación del pasado virreinal partiendo de su árbol genealógico.

España debería agradecerle a América lo que tiene de América. Así como América le debería agradecer a España lo que tiene de Europa

Ituriel, descendiente de Moctezuma.

A su vez, Henderson estudió la participación española en la Guerra de Independencia de Estados Unidos. En su libro Got Proof!: My Genealogical Journey Through the Use of Documentation (¡Tengo pruebas!: Mi viaje genealógico a través del uso de documentación) cuenta la historia de Agnes, su bisabuela de cuarta generación.

Así descubrió que el militar y político español Bernardo de Gálvez tuvo un papel fundamental en la liberación de su ancestro. «¿Qué significa España para mí como estadounidense?», se autopregunta. «Fue un gobernador colonial español en Luisiana quien otorgó la libertad a mi tatarabuela con la ayuda de un antepasado francés que llegó a la Luisiana española, juró lealtad al Reino de España y sirvió en la milicia local mientras España apoyaba la causa de la independencia estadounidense». El francés que menciona es Mathieu Devaux, quien se enamoró de Agnes y contribuyó en su liberación.

Consciente de que habla de una trágica época para su raza, Henderson prefiere destacar lo bueno. «Puedo reconocer la esclavitud colonial española y francesa que existió en Luisiana, pero, al mismo tiempo, celebrar la libertad que se le concedió a mi ancestro esclavizado, mientras que mi antepasado francés sirvió en la milicia local bajo el mando del gobernador español Bernardo de Gálvez. Pero lo que realmente quiero destacar es que el apoyo de España a la Revolución Americana no es tan conocido como debería serlo», lamenta.

Bernardo de Gálvez, siendo gobernador de Luisiana, expulsó a los británicos del Misisipi. Reconocido como héroe de la independencia de EEUU de Gran Bretaña, es sumamente valorado y reconocido en aquel país. Cuenta con una ciudad con su nombre (Galveston, en Texas) y pueblos (Gálvez, en Luisiana y Alabama). En su fecha de nacimiento, 23 de julio, se celebra el Día de Gálvez en varios lugares de EEUU.

La colonización inglesa

Tanto Michael Henderson como Alfonso Borrego critican que se iguale la colonización inglesa de América con la conquista perpetuada por la monarquía española. Moctezuma, de hecho, asevera que «hay pueblos que no tienen autoridad moral para estar señalando los errores de otro pueblo porque hicieron cosas iguales o peores». El descendiente de Gerónimo especifica que «la diferencia entre un inglés y un español es que los ingleses mataron a casi todos los indios».

Alfonso Borrego recuerda que fueron los españoles quienes ayudaron a los indígenas a defenderse. «Viene el sargento inglés y dice: "Mira, ahí está un indio, arriba de un caballo con un rifle. ¿Y qué dicen los ingleses, o los americanos ya?: ¿Quién chingados les dio rifles y caballos? ¡Gracias, don Juan de Oñate, amigo! Porque si no, nos hubieran dado en la madre... Esa es la verdad: que, si no hubiera sido por los españoles, no estuviéramos aquí contando la historia».

Hay pueblos que no tienen autoridad moral para estar señalando los errores de otro pueblo porque hicieron cosas iguales o peores

Ituriel Moctezuma.

Sobre la mesa, el estadounidense Henderson pone las pruebas del aporte español. Primero, muestra una copia del documento en el que consta la liberación de Agnes, firmado por Bernardo de Gálvez, con fecha del 16 de diciembre de 1779. Seguidamente, enseña una imagen que también evidencia cómo España no valora lo suficiente a sus grandes personalidades como sí ocurre en otras latitudes. En la foto, Barack Obama firmaba el 16 de diciembre de 2014 una ley que otorgaba la ciudadanía honorífica a Bernardo de Gálvez. «Para mí, esto significa mucho... Fue un guiño a la historia, una señal de que mis ancestros están de acuerdo con lo que siento. Conozco la verdad y la verdad me ha liberado», expresa.

Ituriel Moctezuma no puede presumir de que un español ayudara a uno de sus antepasados. Por el contrario, Moctezuma II y Hernán Cortés se enfrentaron. Aun así, el ex candidato presidencial analiza la historia con objetividad. «Ante una guerra, invasión, conquista, ante el encuentro de dos culturas siempre va a haber cosas negativas y positivas. Los españoles no eran ángeles venidos del cielo, pero tampoco eran demonios salidos del infierno. Eran humanos. Y el siglo XVI fue una época violenta en cualquier parte del mundo... Lo que hay que resaltar aquí, cinco siglos después, es lo positivo».

Los españoles no eran ángeles venidos del cielo, pero tampoco eran demonios salidos del infierno

Ituriel Moctezuma

El descendiente de Moctezuma Xocoyotzin se decanta por resaltar lo bueno que España llevó a América, lo bueno que América llevó a Europa. Razones que le permiten «entender que al final esta historia valió la pena». «México sacrificó a lo mejor parte de su cultura, pero recibió también una gran cultura, que es la cultura occidental», afirma Ituriel, a quien le gusta definirse como indohispano. «Si no hubiera llegado Cortés en ese siglo, ahorita estaríamos en un atraso. Todos. Pero ese encuentro entre Cortés y Moctezuma, entre Europa y América, que se dio de manera violenta en cierto modo, logró que esta humanidad del siglo XXI gozara de esta tecnología».

UNIÓN Y ¿PERDÓN?

Los tres expertos que viajaron desde México y EEUU apuestan por dejar atrás las rencillas y «abrazar la Hispanidad». «Más que asumirnos como defensores de la hispanidad, la hispanidad nos defiende a nosotros. Para los mexicanos, la hispanidad es nuestro componente europeo... Somos mitad hispanos, pero mitad indígenas; indohispanos», comparte Ituriel.

Yo creo que España debe de pedir perdón por irse, por dejarnos allá tirados

Alfonso Borrego

Entonces, la gran pregunta: ¿España debe pedir perdón a América? «Yo creo que España debe de pedir perdón por irse, por dejarnos allá tirados», dice Alfonso Borrego con un toque de ironía. «Eso es política, y para mí no hay que hacerle ni caso, ni darle atención», agrega con seriedad. Michael Henderson está de acuerdo con que no es necesaria una disculpa. «Porque soy consciente de lo que España hizo por mi familia».

Henderson insta a la unión entre hispanos para lograr «apreciar las contribuciones de todas las personas, no sólo de algunas». Ituriel Moctezuma tampoco cree que un perdón conduzca a algo. «Creo que el enfoque debería ser que todos nos felicitemos. Más bien, España debería agradecerle a América lo que tiene de América. Así como América le debería agradecer a España lo que tiene de Europa». Ellos optan por apartar la Leyenda Negra para dar paso a la Hispanidad.