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Francia

Todas las claves del misterio de la muerte de Émile, el niño de dos años desaparecido en Francia

La gendarmería trabaja para dar respuesta a si el pequeño falleció de manera accidental o no

Homenaje al pequeño Émile en La Bouilladisse.
Homenaje al pequeño Émile en La Bouilladisse.AFP
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¿Muerte accidental o crimen? Los investigadores tratan de despejar las múltiples dudas, pero sobre todo esa principal, que rodean la muerte de Émile, el niño de dos años que desapareció hace nueve meses en Le Vernet, una pedanía del sur de Francia, y cuyos restos han aparecido ahora, a un kilómetro del pueblo, en una zona que había sido rastreada cuando el menor se esfumó.

Un centenar de gendarmes y varios equipos caninos trabajan en la zona donde una mujer encontró el sábado algunos restos óseos del pequeño. El domingo la fiscalía confirmó que son los del menor y el Instituto de investigación criminal de la gendarmería los analiza para tratar de dar respuesta a la primera de las incógnitas: si el pequeño falleció de manera accidental o no.

El pequeño desapareció el pasado mes de julio, mientras jugaba en casa de sus abuelos en Le Vernet, en la Alta Provenza. Se esfumó una tarde, nadie lo vio, y los investigadores no lograron encontrar ninguna pista, a pesar de que se hicieron batidas durante días y se peinó toda la zona. Dos testigos lo vieron bajando la calle, pero no lo consideraron extraño ni hubo ningún detalle que les alertara.

Desde el principio, los investigadores nunca han descartado ninguna hipótesis: que el niño se pusiera a caminar y se cayera, que tuviera un accidente, que fuera atropellado por algún vehículo pesado o incluso que fuera atacado por un animal. Tampoco descartan el homicidio involuntario, ni la pista criminal.

"No es seguro que podamos descubrir las causas o las circunstancias de la muerte", ha admitido la portavoz de la gendarmería, Marie-Laure Pezant, a France info. Los investigadores sólo tienen una parte de los restos, entre ellos el cráneo, y trabajan en el lugar del hallazgo para intentar encontrar el resto, aunque se trata de "una zona escarpada, en plena naturaleza, de difícil acceso".

De nuevo, como ya ocurrió cuando desapareció el pequeño, se ha cercado la pedanía, para que nadie pueda acceder ni salir. Uno de los principales misterios es si los restos fueron colocados en la zona a posteriori, pues este perímetro había sido peinado en las batidas cuando desapareció Émile.

La portavoz de la gendarmería ha reconocido que cabe una "ínfima posibilidad" de que, durante las búsquedas, no los vieran, a pesar de que también había equipos caninos. Las pruebas van a permitir saber si los restos llevaban tiempo en la zona o si fueron desplazados, por un humano, por animales o incluso por el viento.

Precisamente, el pasado jueves los investigadores convocaron en la pedanía a más de una decena de personas para tratar de reconstituir el momento en el que el niño desapareció. El alcalde de Le Vernet, François Balique, ha señalado que, ahora que se han encontrado los restos del niño, "el misterio se desplaza, pero seguimos dentro del misterio".