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Competencia allana la OPA de BBVA con remedios asequibles en pymes y el consejo del Sabadell prepara hoy su rechazo

La CNMC extiende a tres años la restricción con las pequeñas y medianas empresas y responde a González-Bueno que sólo tratará con BBVA los compromisos

El presidente de BBVA, Carlos Torres, y el de Banco Sabadell, Josep Oliu, el pasado mes en la sede de la CNMV
El presidente de BBVA, Carlos Torres, y el de Banco Sabadell, Josep Oliu, el pasado mes en la sede de la CNMVJM Cadenas
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Avanza la gran y controvertida operación bancaria del momento en España por valor de más de 13.000 millones de euros. La dirección competente de la Comisión Nacional de Mercados y de la Competencia (CNMC) condiciona la fusión a que BBVA extienda sus compromisos con las pymes durante tres años y allana así la Oferta Pública de Adquisición de Acciones (OPA).

Fuentes conocedoras del documento remitido por la Dirección General de Competencia de la CNMC a ambos bancos señalan a EL MUNDO que el gran condicionante que avanza este organismo es que BBVA no debe dejar en 18 meses las limitaciones que ofreció con el negocio de pymes, sino extenderlas a tres años. Se trata de un llamado «remedio» exigido por los técnicos de la CNMC para aceptar la fusión, pero puede ser asequible para el presidente del banco, Carlos Torres.

El informe no es definitivo, pero sí es un paso adelante para BBVA y un revés para el Banco Sabadell.

Su consejero delegado, César González Bueno, ya declaró a este diario el pasado domingo que presentará alegaciones a la CNMC y tiene previsto explicarlas este jueves al consejo de administración del banco. El máximo órgano del Sabadell decidirá plantar cara al informe de Competencia e intentar corregirlo para que no sea tan laxo con BBVA.

Según González-Bueno, el organismo que preside Cani Fernández debe cambiar de metodología y reclamar a Torres compromisos estructurales y no temporales. Es decir, no aplazar el problema unos años, sino forzarle ya a que, si quiere la OPA, tenga que ceder a otros bancos competidores parte del negocio de pymes.

González-Bueno, contrario hasta ahora a la OPA, que considera hostil. No entiende que la CNMC no siga la doctrina de la Dirección General de Competencia de la Comisión Europea que, a su juicio, se centra en imponer condiciones estructurales y no limitaciones temporales.

En la entrevista que publicó este diario, González-Bueno instó a la CNMC a hacer «una investigación de mercado bien hecha», donde comprobará, en su opinión, que las pymes no quieren que desaparezca ninguno de los cuatro grandes bancos españoles: Santander, BBVA, CaixaBank y Sabadell.

La presidenta de la CNMC ha recibido con estupor la presión de González-Bueno, pero estudiará con su equipo sus alegaciones. Fuentes oficiales de la CNMC declinan responder las apreciaciones del consejero delegado del Sabadell y se limitan a manifestar: «Los compromisos pueden testarse con el mercado a discreción de la CNMC». Es decir, podría no someter a encuesta los remedios que impone al BBVA, pero lo hará.

Lo que no va a hacer la CNMC es negociar con Sabadell esos remedios porque sólo considera interlocutor para eso a BBVA. «El Reglamento de Defensa de la Competencia es claro. Es la notificante, BBVA, la que presenta los compromisos y la Dirección de Competencia la que puede trasladarle a la notificante que los compromisos son insuficientes», precisan en el organismo regulador.

Esos compromisos presentados son insuficientes, según las fuentes consultadas conocedoras del llamado Pliego de Concreción de Hechos remitido a las partes por la Dirección de Competencia de la CNMC. Torres ofreció que, «con el objetivo de asegurar el mantenimiento del crédito a pymes en el conjunto de España», estaba dispuesto, durante 18 meses, a «garantizar la continuidad de las líneas de capital circulante (créditos con plazo de terminación o renovación igual o inferior a 1 año), que Banco Sabadell tuviera vigentes en todo el territorio español y todo el volumen de crédito a pymes que no tengan otro proveedor financiero que no sea cualquiera de los dos bancos».

La CNMC quiere que lo amplíe a los citados tres años, que es un plazo que el banco con sede en Bilbao ya preveía para el resto de compromisos, que incluyen «no cerrar oficinas cuando no haya otra (de BBVA o Sabadell) a menos de 300 metros de distancia o en aquellos códigos postales con un nivel de renta per cápita inferior a 10.000 euros». Tampoco «abandonar municipios».

Pero González-Bueno lamenta que esto sea sólo visto como un problema temporal, «porque transcurrido el plazo sigue habiendo un problema. Se pone un parche», declaró a este diario.

Consejero a propuesta de Junts

Un dilema en sus alegaciones es hasta qué punto el Banco Sabadell puede proponer que, en una eventual fusión, se trocee su actual negocio de pymes. El secretario general del Consejo, Miquel Roca, es partidario de hilar lo más fino posible en una operación a la que aún le quedan varios pasos. El primero de ellos es que el nuevo consejo de la CNMC aún tiene que pronunciarse sobre el trabajo de sus técnicos. Normalmente lo respalda, pero la composición ha cambiado con la entrada de, entre otros, Pere Soler, un consejero a propuesta de Junts partidario de conseguir que el Banco Sabadell siga independiente. También está por ver si el Gobierno ejerce presión sobre Fernández y otros consejeros para que endurezca la posible los remedios para que el Consejo de Ministros tenga más fácil, en fase tres, imponer otros aún más estrictos.

Si BBVA lograra sortear todos estos obstáculos, la Comisión Nacional del Mercado de Valores autorizará el lanzamiento de la OPA con posible -aunque aún descartada oficialmente- mejora del precio por parte del banco. Y ya, incluso si lograra sacarla adelante con éxito, el Gobierno tiene la última palabra y podría prohibir la fusión. Y si no lo hiciera, tiene en la recámara que el nuevo impuesto a la banca es particularmente lesivo para una entidad del tamaño que alcanzaría BBVA-Sabadell. Torres mantiene que es una operación a largo plazo y que no tendría problema en esperar los tres años que quedan con ese impuesto en vigor para fusionar ambos bancos o a un eventual próximo Gobierno.