- Venezuela Maduro recibe en Caracas las cartas credenciales del nuevo embajador español, Álvaro Albacete
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El mandatario venezolano volvió a evidenciar esta semana la comodidad que siente con sus actuales relaciones con España durante un programa de televisión denominado Maduro Live De Repente, una de las múltiples herramientas de propaganda de la revolución. «En el cumplimiento de los pactos de extradición, así como nosotros extraditamos delincuentes a esos países, en estos días extraditamos un narcotraficante a Francia, pedimos la extradición para que dé la cara ante la justicia a esta señora, Dinorah Figuera, que le está robando Citgo, el oro de Londres y cuentas de más de 20.000 millones de dólares. Esa derecha se mantiene conspirando para robarle a Venezuela», divagó Nicolás Maduro durante una de sus intervenciones.
Figuera, dirigente del partido centrista Primero Justicia (PJ), permanece exiliada en España tras abandonar Venezuela de forma precipitada en 2018, después de la tortura y asesinato de su compañero de filas Fernando Albán. La entonces diputada se enfrentó directamente con el ex jefe del gobierno español José Luis Rodríguez Zapatero, principal aliado europeo de Nicolás Maduro, a quien espetó «las inmensas sumas que cobra para lavar la cara al régimen» después de que mirase a otro lado tras la muerte de Albán.
Ya en el exilio, Figuera fue elegida para presidir la Asamblea Nacional (AN) de 2015, la última elegida democráticamente y que se ha venido renovando pese a haber expirado su mandato, primero para apoyar la presidencia encargada de Juan Guaidó y después como herramienta para mantener lejos de las garras de la revolución los activos financieros intervenidos en el año 2019 tras la proclamación fraudulenta de Nicolás Maduro.
Figuera, exiliada desde 2018, acusó a Zapatero de "lavar la cara al régimen"
El «presidente pueblo» pretende una extradición imposible, pocos días después de haber recibido en el Palacio de Miraflores con todo el boato revolucionario a Álvaro Albacete, nuevo embajador de España en Caracas. El antiguo jefe del despacho del ministro de Cultura, Ernest Urtasun, presentó sus cartas credenciales y se instaló en tiempo récord en la residencia que hasta horas antes ocupaba el diplomático Ramón Santos, en una jugada política dirigida en la sombra por José Luis Rodríguez Zapatero. Albacete siempre estuvo en la órbita de Miguel Ángel Moratinos, quien fuera ministro de Exteriores del gobierno de Zapatero.
El chavismo ha recibido el nombramiento de Albacete como una victoria política en el pulso internacional que ya se libra. Yván Gil, canciller de Maduro, acogió a su homólogo convencido de que se beneficiarán «sectores clave de interés común», además de que servirá para «consolidar lazos que beneficien a ambas naciones».
Fue elegida para presidir la Asamblea Nacional de 2015, la última de forma democrática
La embajada de Caracas, viejo sueño de la izquierda radical española, enfrentará en los próximos días una de las peores encrucijadas de este siglo, cuando Maduro se «corone» de forma fraudulenta el próximo 10 de enero tras el mayor fraude electoral de la historia en América Latina.
Otros aliados en la región, como son Colombia y México, ya han anunciado que respaldarán al «guerrero de la paz» con la presencia de sus embajadores en Caracas.
Hasta el momento sólo Estados Unidos, Italia, Ecuador, Costa Rica y Panamá han reconocido al ganador de las elecciones, el opositor Edmundo González Urrutia, como presidente encargado. Tanto el propio González como la líder opositora, María Corina Machado, han reclamado tanto a Madrid como a Bruselas, en reiteradas ocasiones, que se sumen a este reconocimiento.
En los últimos años, el chavismo no sólo ha exigido la extradición a España del ex prisionero político Leopoldo López y de Julio Borges, líder de PJ alineado con Machado. El chavismo ya intentó en 2023 que el Gobierno de Pedro Sánchez le entregara a la propia Figuera, acusada entonces por la Fiscalía chavista de traición a la patria, usurpación de funciones, legitimación de capitales y asociación para delinquir. La petición fue rechazada por la Audiencia Nacional.
Tanto Citgo, filial estadounidense de Petróleos de Venezuela (PDVSA), como las 30 toneladas de oro en litigio depositadas en el Banco de Inglaterra, están hoy fuera del alcance de los mecanismos de corrupción del chavismo, que ya han devorado más de 600.000 millones de euros en un cuarto de siglo de revolución.
El chavismo asegura que la oposición usa el dinero intervenido para financiar conspiraciones contra Maduro y para «llenarse los bolsillos».
Se trata no solo de una disputa entre el gobierno de Maduro y otros países. Los partidos de la oposición demuestran su división cada vez que llega fin de año y hay que renovar una AN del 2015, que sólo existe para no entregar los activos extranjeros. En los últimos días se ha vuelto a evidenciar de forma meridiana, incluso en el seno de PJ, donde la mayoría parece apoyar a Figuera y a Borges frente a Henrique Capriles y Tomás Guanipa, que conforman el frente más «moderado» de la oposición. También Un Nuevo Tiempo (UNT), liderado por el gobernador Manuel Rosales, y Acción Democrática (AD) desconocen la nueva renovación de la Asamblea Nacional del año 2015, con Figuera a la cabeza.