- Oriente Próximo Erdogan amenaza con una intervención militar en Israel para ayudar a los palestinos: "No hay ninguna razón por la que no podamos hacer esto"
Inmerso en varios frentes bélicos de mayor o menor intensidad (Hamas-Franja de Gaza, Hizbulá-Líbano, hutíes-Yemen, Irán...), Israel lidia con un frente interno convulso en el que se han reabierto fracturas cerradas por unos meses el pasado 7 de octubre.
"Anarquía" o "Autodestrucción" son algunas definiciones de los medios en hebreo para acompañar las dramáticas imágenes de decenas de jóvenes irrumpiendo en dos bases militares (Sde Teiman y Beit Lid) en protesta por la detención e interrogatorio de 9 soldados israelíes. Ellos están bajo la sospecha de abusos contra un integrante de la Unidad Nukhba de Hamas, que participó en el ataque terrorista de hace 10 meses en el sur de Israel.
Los desórdenes y protestas del lunes -protagonizados en su mayoría por ultranacionalistas y alentados por diputados y algunos ministros- fueron la antesala de la audiencia con los detenidos, celebrada este martes en el tribunal castrense de Beit Lid. Un batallón de reserva fue enviado para reforzar la seguridad de la instalación tras la tensa y violenta noche del lunes.
Con todos los elementos sociales, políticos e ideológicos necesarios en el coctel de la crispación, este caso despierta preguntas sobre numerosos asuntos: el trato en el centro de detención Sde Teiman a los milicianos que intervinieron en el mayor ataque en la historia de Israel, la campaña en la coalición de Benjamin Netanyahu contra el estamento judicial (representado en el Tribunal Supremo y la fiscal general y la asesora legal del Gobierno Gali Baharav-Miara) y la cúpula militar (representada en este caso en la fiscal militar Yifat Tomer-Yerushalmi, que ordenó la apertura de la investigación), el papel del ministro ultraderechista Itamar Ben Gvir y su influencia en la Policía.
En una carta a Netanyahu, el ministro de Defensa, Yoav Gallant, exige "mano dura contra los miembros de la coalición que participaron en los desórdenes" y esclarecer si Ben Gvir, como ministro, "evitó o retrasó la acción policial en respuesta a los actos violentos de los que miembros de su partido fueron partícipes".
Ben Gvir, que recientemente fue definido por Gallant como "pirómano", niega las acusaciones y contraataca preguntando si el ministro de Defensa conocía los avisos previos al 7-O, su relación con la decisión de reducir la presencia militar ante Gaza y si advirtió a Netanyahu.
"Pido calmar los ánimos de forma inmediata y condeno enérgicamente el allanamiento de una base militar", indicó Netanyahu mientras el líder de la oposición, Yair Lapid, avisó que su país "no está al borde del abismo sino en el abismo", responsabilizando al Gobierno. El presidente Isaac Herzog escribió en X: "Este es un Estado de derecho. Exijo a todos los miembros de la Knésset y en especial a los que tienen responsabilidad que la ejerzan y calmen los ánimos".
El lunes, varios agentes de la Policía Militar israelí acudieron a Sde Teiman y realizaron detenciones tras el hallazgo de graves heridas en una parte íntima de un preso de Nukhba de Hamas. Tras la difusión de las imágenes del arresto a cargo de agentes enmascarados, la indignación recorrió las redes sociales llevando a decenas, incluyendo un ministro y dos diputados, a irrumpir en el centro.
"No se puede detener sin pruebas a soldados que deben vigilar a crueles terroristas", protestó el diputado Zvi Sucot. En el Ejército admiten que la forma de la detención quizá no fue la correcta pero destacan la obligación de investigar casos que pueden violar las normas. Asimismo, analistas locales recuerdan que la investigación de soldados bajo sospecha de delitos son un deber de Israel no solo moral sino también para evitar que tribunales internacionales puedan hacerlo.
"Mis clientes no cometieron el grave abuso como denuncian. Lo niegan rotundamente", sostiene Nati Rom, el abogado de tres de los reservistas detenidos, señalando que "se sienten perseguidos por el sistema solo por lo que diga un terrorista nazi de Nukhba que en el centro había atacado a tres soldados durante un registro".
El ministro de Finanzas, Bezalel Smotrish, declaró que la fiscalía militar llamó a palestinos en Gaza que estuvieron detenidos en Sde Taiman para preguntar por el trato teniendo en cuenta las denuncias expuestas por varias ONGs sobre supuestos abusos y torturas en dicha instalación. Al respecto, Israel lleva a cabo varias decenas de investigaciones.
El jefe del Ejército, Herzi Halevi, llegó el lunes por la noche a la base de Beit Lid para seguir los acontecimientos. Él abandonó reuniones sobre la anunciada acción militar contra Hizbulá, respuesta a la muerte de 12 menores por el impacto de un proyectil lanzado desde Líbano.