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Oughourlian, presidente de Prisa, desafía a Moncloa y se prepara para mantener el control sin apoyo de Vivendi si es preciso

El financiero ve posible amarrar una mayoría en la junta de accionistas aunque el grupo francés se plegara a los accionistas afines a Sánchez

El secretario general de Prisa, Pablo Jiménez de Parga, y el presidente, Joseph Oughourlian.
El secretario general de Prisa, Pablo Jiménez de Parga, y el presidente, Joseph Oughourlian.JMCADENAS
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El presidente del grupo Prisa, Joseph Oughourlian, desafía a Moncloa y prepara una serie de movimientos para mantener el control de la empresa propietaria de El País y la Cadena Ser en contra del criterio gubernamental.

Oughourlian cree contar con cartas en la manga suficientes como para imponerse en la junta de accionistas de Prisa incluso aunque no pueda seguir contando con el apoyo del grupo francés Vivendi, si éste cae en las redes del Gobierno.

«Podemos tener mayoría en la junta incluso sin Vivendi», aseguran a este diario fuentes autorizadas de Amber Capital, el fondo con el que Oughourlian controla cerca del 30% del capital de Prisa, lo que le erige en primer accionista.

Vivendi posee el 12% de la empresa española y ha sido un tradicional aliado de Oughourlian, pero Moncloa quiere romper esa relación y tiene un plan para que salga del accionariado, como publicó EL MUNDO este lunes.

El plan monclovita es que accionistas afines al Gobierno se hagan con esa participación para intentar formar una mayoría junto a la familia Polanco y otros socios que sea suficiente para echar a Oughourlian.

Según las fuentes consultadas en Amber, el movimiento gubernamental puede ser baldío, porque, aunque Vivendi es percibido como decisivo para garantizar una mayoría contra Oughourlian, éste no lo ve así. «Pueden hacer una mala operación ofreciendo decenas de millones por el paquete de Vivendi y terminar quedándose igualmente en minoría», contemplan en Amber no sin sarcasmo.

La junta de accionistas tiene lugar tradicionalmente en junio y Oughourlian no sólo no se arredra, sino que incluso se muestra motivado y decidido a no plegarse ante los accionistas afines a Moncloa -encabezados por el grupo Alconaba de Andrés Varela y José Miguel Contreras. Tampoco a aceptar que Prisa solicite la licencia de televisión que el ministro de Transformación Digital, Óscar López, quiere asignarle.

En el fondo Amber recalcan que Oughourlian no sólo se atreve a mantener un pulso con el Gobierno para defender su patrimonio en Prisa, sino también «para proteger a los inversores que han confiado fondos en la gestión de estos años».

El multimillonario no mantiene ya contactos personales con Moncloa y el Gobierno, pero se muestra firme para permanecer al frente de Prisa o bien hasta conseguir un precio por sus acciones que él considere aceptable y que es muy superior al que refleja la Bolsa actualmente. Este lunes cerró a 0,40 euros por título, tras subir un 2,06% al calor de la batalla. Prisa vale actualmente 425 millones.

En el grupo de accionistas afines al Gobierno admiten que Oughourlian controla más acciones que las declaradas a través de Amber, pero no tantas como para garantizarle mayoría. ¿Cuántas? Oughourlian aún no muestra todas sus cartas pero es claro que conoce con más precisión que sus rivales el verdadero destino de las ampliaciones de capital de Prisa de los últimos años.

En cuanto a Vivendi, un portavoz oficial de este grupo declinó responder a este diario desde París sobre el futuro de su participación y si puede ser atractivo el plan de Moncloa de darles salida de Prisa a cambio de alguna fórmula de alianza en Movistar Plus, la filial de Telefónica.

También declina responder sobre la amenaza del presidente de la operadora española, Marc Murtra, de cortar relación con Havas, la agencia de publicidad controlada por Vivendi. Telefónica tiene un contrato de dos años con Havas por valor de 80 millones y Murtra muestra disposición a acabar con este vínculo, si Vivendi mantiene apoyo a Oughourlian. El presidente de Prisa, que mantiene buena relación con el gran poder del grupo, Vincent Bolloré, puede intentar jugar la baza de que prestigiaría a Havas en el mundo empresarial resistir la presión del Gobierno aún a costa de perder la cuenta de Telefónica.

Otra baza que esgrime Amber es que el fondo Pimco, responsable de la refinanciación de deuda de Prisa, vincula este oxígeno a la continuidad de Oughourlian en la gestión, según publicó El Confidencial este lunes y no niegan en Amber.

El consejero delegado de Pimco, Emmanuel Roman, fue consejero de Prisa y sigue con atención la evolución de los 750 millones de euros de deuda del grupo español de comunicación.

Oughourlian no se oculta y publicó este lunes en su propio periódico una tribuna en la que atacó sin complejos a Moncloa. «Sería inaceptable que, cuando estamos recordando que hace ya 50 años murió el dictador Francisco Franco, alguien cayera en la tentación de tratar de adueñarse de un medio de comunicación independiente desde el poder, bien directamente, bien utilizando alguna empresa estatal como instrumento». Y, en andanada a Murtra, entre otros, publicó también que «rechazará todo condicionamiento procedente de grupos económicos de presión», aunque le cueste inserciones publicitarias.