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¿Qué está pasando en Siria? Las claves de la ofensiva insurgente contra Asad

Las fuerzas de Bashar Asad hacen aguas en el noroeste de Siria ante el rápido avance de fuerzas rebeldes

Combatientes de la oposición siria sobre un vehículo blindado del ejército incautado en las afueras de Hama, este martes.
Combatientes de la oposición siria sobre un vehículo blindado del ejército incautado en las afueras de Hama, este martes.AP
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Tras casi un lustro de conflicto estático en Siria, grupos insurgentes han tomado en un fin de semana Alepo, la segunda ciudad del país, arrebatando a las fuerzas de Bashar Asad territorios clave como una autopista que conecta la ciudad con Damasco, así como cuarteles del ejército oficialista. Las fuerzas rebeldes han asegurado localidades del este de Idlib y avanzan en Hama, en un nuevo conflicto que amenaza con arrastrar a otras fuerzas de una nación profundamente fracturada. El impulso insurgente ha forzado a las fuerzas kurdosirias a retirarse del norte de Alepo para evitar enfrentamientos, causando una nueva ola de desplazados internos.

La ofensiva se produce en un momento en el que el principal apoyo de Asad -Rusia e Irán- están enfrascados en sus propios conflictos. Sin embargo, Moscú ha respondido con ataques aéreos en zonas civiles opositoras y Teherán ha reiterado su apoyo a Damasco, tras señalar que "considerará el despliegue de sus fuerzas" si el régimen sirio lo pide.

¿Quién ha lanzado la ofensiva?

La operación está liderada por Hayat Tahrir al-Sham (HTS), una escisión de Al Qaeda que gobierna en Idlib, considerado el último bastión de la oposición contra Asad. Es la facción rebelde más poderosa en Siria y cuenta con unos 30.000 combatientes. Pese a ser considerada una organización terrorista por Estados Unidos, HTS ha intentado lavar su imagen en el último lustro, creando una estructura de gobierno en Idlib, dando servicios a cerca de cuatro millones de civiles, en su mayoría desplazados internos de otras zonas del país.

Junto a ellos combaten otras facciones rebeldes apoyadas por Turquía y con presencia en el noroeste del país. Ankara tiene un territorio fronterizo bajo su control que tomó tras varias ofensivas -junto a los grupos rebeldes- para expulsar de la zona a milicias kurdosirias.

¿Cuál es el objetivo de la ofensiva?

Los insurgentes aseguran que lanzaron el asalto para repeler los crecientes ataques rusos y del ejército en Idlib, una zona de distensión pactada en el alto el fuego de 2020 entre Ankara, Rusia e Irán, que pretendía detener un intento del régimen de recuperar el control del área. Los analistas apuntan que el HTS llevaba tiempo preparándose para la operación, ya que sus combatientes son más profesionales que en el momento del alto el fuego. Esta teoría coincide con varias declaraciones de funcionarios turcos, quienes señalan que frenaron en su momento la ofensiva, aunque parece que ahora habrían dado luz verde para su avance.

¿Por qué ahora?

Un factor crítico de la ofensiva es la situación de los aliados de Asad -Rusia e Irán-, ocupados en sendos conflictos en Ucrania y contra Israel. El régimen depende de Teherán y las fuerzas paramilitares que alimenta en la región, principalmente la milicia chií libanesa Hizbulá, que fue clave para dar un vuelco a su favor en el curso de la guerra en 2015-2016. Sin embargo, la fuerza libanesa está debilitada tras 14 meses de conflicto con Israel, mientras que Rusia ha transferido parte su fuerza aérea para la guerra contra Ucrania.

¿Qué papel juega Turquía?

Ankara lleva meses intentando normalizar relaciones con Damasco, pero Asad ha declarado que cualquier contacto debe pasar por la retirada de las fuerzas turcas de Siria, algo que el presidente Recep Tayyip Erdogan no está dispuesto a aceptar. El avance rebelde beneficia a Ankara, que aboga por un pacto político en Siria que incluya a las fuerzas rebeldes, ignoradas por Asad.

"Los últimos acontecimientos demuestran una vez más que Damasco debe reconciliarse con su propio pueblo y con la oposición legítima", declaró el ministro de Exteriores turco, Hakan Fidan, tras advertir que "Turquía está dispuesta a hacer todo lo necesario para lograrlo".