COMUNIDAD VALENCIANA
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Mazón abre una brecha con los sindicatos: Vox le impone un recorte del 30% en las subvenciones que el PP está dispuesto a asumir

La rebaja no aparece en el proyecto de presupuestos presentado a las Cortes, pero el partido de Abascal la presentará vía enmienda. Los sindicatos, que ya ganaron en los tribunales a la Junta de Castilla y León, se mantienen a la espera

Mazón, en la mesa del Diálogo Social con patronal y sindicatos la mañana del pasado 29 de octubre, antes de la riada
Mazón, en la mesa del Diálogo Social con patronal y sindicatos la mañana del pasado 29 de octubre, antes de la riadaEFE
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El Gobierno de Carlos Mazón llevó a las Cortes Valencianas un proyecto de presupuestos de la Generalitat para 2025 que no contemplaba una de las exigencias a las que Vox condicionó su voto a favor: el recorte del 30% a las subvenciones y ayudas a los sindicatos. No es algo que haya sorprendido a la formación de Abascal pero, desde el mismo día de la presentación de las cuentas, insiste en que ese rebaja se llevará a cabo.

Aparecerá en el trámite parlamentario porque está «negociado, y si no se acepta lo que es fruto de una negociación, no se aprobarán los presupuestos», sentenció el portavoz de Vox, José María Llanos. No están dispuestos a ceder en eso -como tampoco en que el recorte a la Academia Valenciana de la Lengua (AVL) suba del 25% previsto al 60%- y el Partido Popular ya da muestras de que aceptará la línea marcada por su socio parlamentario.

«En algunas partidas tocará apretarse el cinturón, si tenemos que hacerlo con los sindicatos o con la AVL, lo haremos, sin ningún problema», anunció el portavoz popular, Juan Francisco Llorca. La justificación es poder hacer «políticas sociales ambiciosas» con la estabilidad que aporta sacar adelante los presupuestos para un presidente «que hace su trabajo, no que está todo el día con el Falcon y no cumple con sus obligaciones», añadió en referencia a Pedro Sánchez.

La tramitación parlamentaria del presupuesto se alargará hasta el 29 de mayo, fecha prevista para la aprobación y en la que se comprobará el alcance de las exigencias a las que Vox ha sometido a Mazón.

Por el momento, los sindicatos prefieren esperar, ya que el proyecto presentado no recoge rebajas y refleja 3,5 millones de subvención por resultados sindicales, en concurrencia competitiva, y mantiene, también con la misma cantidad que en 2024, ayudas directas para cada sindicato para planes de igualdad (100.000 euros), prevención de riesgos laborales (200.000) y participación institucional (400.000).

Consultados por El Mundo, desde UGT aseguran que abogarán por «la defensa del diálogo social» y para CCOO es tiempo de esperar a que arranque la tramitación parlamentaria . Bien saben las dos centrales sindicales que no será fácil para el Consell aplicar esa medida. Vox aprobó un recorte del 50% en Castilla y León cuando estaba en el Gobierno de la Junta y el TSJ, en dos sentencias del 12 y el 17 de marzo, lo declaró ilegal.

Más allá de la exigencia del partido de Abascal, la relación de Mazón con los sindicatos se ha amargado a raíz de la dana y las críticas recibidas. De hecho, su vicepresidenta, Susana Camarero, lanzó un avisó a principios de marzo. Los líderes de CCOO, Ana García Alcolea, y de UGT, Ismael Sáez, participaron en el congreso del PSPV en el que fue ratificada Diana Morant como secretaria general, y fueron muy críticos con el presidente. «Caradura» le llamó Sáez, mientras que García Alcolea aseguró que debería haber dimitido.

Para la vicepresidenta, fueron «insultos gruesos» a Mazón eran «incompatibles con las subvenciones» y acusó a las organizaciones sindicales de querer «dinamitar los puentes de diálogo social sólo por hacer política». «El Gobierno valenciano ha sido absolutamente respetuoso con los sindicatos, con reuniones periódicas para promover el diálogo social, y no vemos sentido a esta actitud. Declaraciones como las proferidas este fin de semana dificultan mucho el trabajo con los sindicatos», advirtió entonces. Ese aviso no se vio reflejado en los presupuestos preparados por el Consell, pero puede materializarse en las Cortes para cumplir con Vox.