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El 29 de noviembre de 2023, Miguel Ángel Rodríguez Ortiz, ex director de Puerto III, la mayor cárcel de España, le manda un mensaje a su sucesora en la dirección del penal, Esther Serrano. Rodríguez Ortiz, jubilado en enero de 2021, le cuenta que es amigo del hermano de un preso vinculado con el narcotráfico recluido allí y de su abogado.
«El delito es de 2017. Todos los de su causa están ya en tercer grado o saliendo de permiso. La familia está desesperada. Hace poco murió la madre. No sé qué más puede hacer el interno para salir de permiso. Mira qué puedes hacer. Está muy arrepentido y creo que es de baja reincidencia. Su hermano le ha buscado trabajo. Besos y trátalo con cariño, que estamos en Navidad, chiquilla». La semana pasada, siete meses después de aquel mensaje, Miguel Ángel Rodríguez fue detenido por la Guardia Civil y puesto a disposición judicial del Juzgado de Instrucción número 5 de El Puerto de Santa María (Cádiz).
INFORMACIÓN EXCLUSIVA
Según la documentación a la que EL MUNDO ha tenido acceso en exclusiva, se le acusó de participar en una trama de corrupción basada en la compra de favores penitenciarios por reclusos de la citada prisión, la cual él dirigió desde 2012 hasta su jubilación.
Los implicados cobraban entre 6.000 y 15.000 euros, dependiendo del tipo de beneficio solicitado. La investigación la ha desarrollado el Equipo de Delitos Económicos y Anticorrupción de la comandancia de la Guardia Civil en Cádiz. Las pesquisas de la Benemétia han acreditado que un narcotraficante apodado el Patrónrecibió al menos tres visitas extraoficiales de personas ajenas a la cárcel. Una de ellas se realizó en la lavandería, sin la presencia de cámaras.
Junto a Miguel Ángel Rodríguez se detuvo también al actual administrador de la cárcel, Trifón M. M., a quienes los investigadores sitúan como pieza clave en la trama; a un abogado sevillano, Juan Manuel C. F., quien habría intentado obtener beneficios penitenciarios para dos de sus clientes; a un recluso, Juan B. N., que se dedicaba a captar clientes dentro de la cárcel, y a un antiguo preso, Marco Antonio G. M., que ejercía de enlace en la calle con los familiares y con los abogados de los interesados.
También se investiga a Jesús Garay, concejal de Seguridad Ciudadana por el PP en El Puerto de Santa María. Está acusado de inducción necesaria para la comisión de un delito de tráfico de influencias. Presuntamente, intercedió para que los miembros de esta trama consiguieran poner en libertad al sobrino de un empresario que se encuentra preso. «Por lo que se ve, han salido todos menos él», le dice a Trifón M. M.
El juez que instruye esta causa recibió a los investigados el viernes pasado. El instructor dejó a todos los imputados en libertad con cargos, pero no tomó ninguna medida cautelar limitadora.
La investigación de la Guardia Civil sitúa a determinados narcotraficantes de Cádiz entre los principales sospechosos de haber tratado con la trama corrupta y de conseguir ciertos beneficios dentro de la cárcel. El Patrón, el Tapaera, el Doro... El 22 de octubre de 2022, el ex director de Puerto III le envía un mensaje de Whatsapp a Trifón M. M., actual administrador de la prisión. Le pregunta por Isidoro Marín Álvarez, alias Doro, un narcotraficante de Sanlúcar de Barrameda que en ese momento está preso por blanqueo de capitales. El Doro trajo a su pueblo al cantante de reguetón Nicky Jam en julio de 2019. Lo hizo a través de la madre de un miembro de su entramado de lavado de dinero. El evento costó un millón de euros.
«¿Pudiste ver cómo quedó en junta (de tratamiento) Isidoro? Gracias», le dijo Miguel Rodríguez a Trifón M. M. A su vez, Trifón M. M. le cuestiona a la actual directora sobre dicho preso. «Esther, dime algo, que ya sabes lo persistente que es nuestro amigo». «Trifón, perdona. Quedó desfavorable», le respondió Esther Serrano.
La investigación detecta ingresos sospechosos en metálico del administrador de Puerto III. La Guardia Civil señala que «son coincidentes» en el tiempo «con favores solicitados»
Dos meses después, el 28 de diciembre de 2022, Trifón M. M. insiste de nuevo con otro preso, también narcotraficante. Le apodan el Patrón. «Esther, cuando salgas de la junta, si te acuerdas, mándame un whatsapp para decirme cómo ha salido el interno Francisco Javier R. F., creo que pasa para permiso». Ella le responde: «Quedó desfavorable. Delito reciente».
'el patrón': en la lavandería, sin cámaras
Entre las diligencias practicadas, la Guardia Civil relata un episodio en el que Trifón M. M., administrador de Puerto III, permitió varias visitas extraoficiales, «sin registros ni autorización», de personas externas de la cárcel a el Patrón. Una de ellas fue «una entrevista personal y reservada».
Los agentes señalan que el Patrón consiguió reunirse en tres ocasiones sin cristal de por medio ni en salas de vis a vis. La investigación las sitúa el 18 de octubre de 2023, el 29 de noviembre de 2023 y el 12 de diciembre de ese mismo año. Las permite, según la Guardia Civil, el propio Trifón M. M. El Patrón se reúne con varias personas. Una de ellas le ofrece un contrato de trabajo con el que poder avanzar hacia la «progresión de grado» del interno.
Una de las reuniones se produce en la lavandería, donde «no hay cámaras». Fue la primera de ellas, la del 18 de octubre de 2023. A las 11.31, el jefe de mantenimiento de la prisión sacó de su celda a el Patrón para que acudiera a la reunión.
Los precios estipulados por los miembros de esta presunta trama de corrupción en Puerto III quedaron desvelados en una grabación que se le hizo al ex recluso Marco Antonio G. M. Un reo de Puerto III que había recibido un permiso penitenciario le telefoneó para verse con él en la calle. Le había dado su teléfono el recluso implicado en la organización, Juan B. N., el supuesto captador.
Aquel recluso grabó la conversación sin que Marco Antonio G. M. lo supiera. Este se delató y explicó cómo funcionaban: «El tema está en la junta de tratamiento. Normalmente, dentro de cada módulo tenemos un contacto directo, de todas formas siempre va coordinado con departamentos superiores que coordinan las prisiones de aquí de Cádiz (...) Detrás hay más gente. Yo soy la cara bonita. Y gente importante. Evidentemente, el guarda no es (...) Permisos son 6.000. (Tercer) grado y condicional son 15».
La investigación se inició a raíz de la denuncia presentada por un familiar de un recluso en septiembre de 2022. A partir de ahí, la Guardia Civil habló con la actual directora de la cárcel, que empezó a colaborar con la justicia. Trasladó varios «manuscritos de presos» que le habían hecho llegar, así como los informes de dos funcionarios en los que se daba cuenta de la presunta trama de corrupción establecida en la penitenciaria, que tiene capacidad para albergar hasta a 1.008 reclusos, aunque la cifra actual es mayor.
La Guardia Civil sitúa como principales sospechosos al ex director y al actual administrador de la cárcel. Le traslada al juez que Miguel Ángel Rodríguez y Trifón M. M., «aprovechando su posición actual o pasada, ejercerían influencia sobre los funcionarios del centro» y «obtendrían información secreta o privilegiada que trasladarían a abogados o a familiares» de reclusos.
Aunque la Guardia Civil advierte que ellos no tenían capacidad sobre la junta de tratamiento, la actual directora sí denunció el «interés, cuando menos sospechoso», de ambos por las consultas que le hacían por teléfono y por Whatsapp.
La investigación detecta ingresos sospechosos en metálico del administrador de Puerto III en sus cuentas bancarias. La Guardia Civil señala que «son coincidentes» en el tiempo «con favores solicitados» por internos, letrados o familiares de presos. En 2022, realiza cinco ingresos de origen desconocido que suman 13.073 euros. Ninguno de ellos supera los 2.500 euros. En 2023 ingresa en dos cuentas más. En una ocasión, 1.00o euros. En otra, 1.500 euros. A Trifón M. M., como al ex director de Puerto III, se les investiga por la comisión de los presuntos delitos de uso de información privilegiada y tráfico de influencias. Al primero se le añade el delito de prevaricación. Al segundo, el de cohecho.
"Existen rumores de que hay internos que han pagado y por ese motivo ya están en la calle (...) Al menos eso pasaba con el antiguo director"
La Guardia Civil también da por acreditados varios pagos al enlace en la calle de la trama, el antiguo recluso Marco Antonio G. M. Aporta a la causa varias transferencias bancarias sin justificar. Tienen fecha de 28 de julio y de 20 de septiembre de 2022. Las realizó el padre de un preso que abonó 6.000 y 5.000 euros.
Durante la investigación, el Instituto Armado escrutó de cerca al ex director de Puerto III. En abril de 2023, Rodríguez Ortiz habló por teléfono con un narco de Sanlúcar apodado el Tapaera. El traficante contactó con él a través del teléfono de su propia mujer. Luego, Rodríguez Ortiz llamó a la directora del centro, que accedió a concederle la extensión de un permiso a un narco, Luis Domínguez Muñoz, condenado a nueve años de cárcel. Según le había dicho su antecesor, su abuelo estaba muy enfermo. Luego supo que lo que ese preso iba a hacer, según la investigación de la Guardia Civil, era «mover una embarcación que (...) estaría vinculada con la actividad del tráfico de drogas».
LOS RUMORES EN PRISIÓN
El 26 de mayo de 2023, la Guardia Civil siguió al ex director de Puerto III hasta Sanlúcar de Barrameda. Lo vieron llegar en coche y entrar al bar Paraíso. Sobre las 16.10 horas, se reunió durante dos horas con el Tapaera, con un abogado «especialista en derecho penitenciario» y con dos hombres más de la localidad vinculados al narcotráfico. La Guardia Civil señala que esa reunión «se produce con la única finalidad de tratar sobre la situación penitenciaria de internos relacionados con ellos».
La colaboración de la actual directora de Puerto III ha sido clave para llevar a cabo esta operación. Esther Serrano también trasladó a los investigadores que el 26 de septiembre de 2023, la secretaria del centro le expuso que la hermanastra de un preso, quejosa porque el recluso no recibía permisos, le dijo que su hermanastro seguía allí porque ella no tenía dinero para pagar. «Existen rumores de que hay internos que han pagado y por ese motivo ya están en la calle (...) Al menos eso pasaba con el antiguo director», confesó.