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El inesperado abandono de Supervivientes y la "grave acusación" que pone en jaque al reality

Rosario Matew activó el protocolo de abandono el sábado. Nadie entendía el porqué, hasta anoche. Pese a todos los intentos de Supervivientes para que la concursante no abandonase, nada fue suficiente. Rosario Matew se ha largado y ya van tres

Supervivientes
Laura Madrueño y Rosario Matew tras anunciar que abandona Supervivientes.MEDIASET
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Siempre se ha dicho que el primer mes en Supervivientes es el más complicado para quien participa. Es el tiempo en el que el cuerpo y la mente peor lo pasan porque es el plazo en el que se adaptan a la falta de comida, a la debilidad física, a la falta de sueño, a la convivencia. De hecho, es en este primer mes cuando más abandonos se producen. Supervivientes 2025 no iba mal, pues tras el abandono de Beatriz Rico a los pocos días de comenzar el reality, y el de Terelu Campos el domingo pasado, nadie más había dado muestras de estar en una situación en la de no poder más. Sin embargo, el sábado, Rosario Matew dio la sorpresa, la ex participante de La isla de las tentaciones activó el protocolo de abandono y nadie entendía por qué. Físicamente no estaba mal, no era la mejor de las pruebas, pero tampoco era la peor, no había problemas con sus compañeros y todo parecía más o menos normal dentro de las condiciones en las que están. Pero no todo era tan normal.

"Es algo que no me esperaba. En ningún momento contemplaba esta opción, pero me he visto sobrepasada. Esta experiencia es... Lo que te cuenten se queda corto. Hay que vivirlo para entenderlo. Yo tengo un colapso, por eso necesitaba escuchar ya una voz familiar", le dijo la concursante a Sandra Barneda cuando ésta conectó con ella desde la cabaña VIP a la que son trasladados los concursantes que quieren abandonar. Resultaba difícil de entender qué le estaba pasando a Rosario Matew porque desde que arrancase Supervivientes hace casi un mes nada hacía sospechar que Rosario Matew estuviese pasando por una situación que la abocase al abandono. Pero la sorpresa fue aún mayor cuando Sandra Barneda y Supervivientes, en un intento por convencerla, cedieron a sus deseos y necesidades. Quería hablar con alguien cercano, con un familiar, pues dese concedido.

"Siento que me falla la mente", le decía Rosario Matew a la presentadora. "Tenía muchos miedos y ahora no me pasa nada. Y he encajado en el grupo. Pero tengo una sensación de ahogo y asfixia constante. Como que mi cabeza no está procesando bien todo esto", sentenciaba. La putada que significa para Supervivientes un abandono a estas alturas no es moco de pavo. Traer a un nuevo concursante es complicado, pues tras un mes de reality cualquiera que viniese ahora llegaría con una ventaja que ni el público ni el resto de concursantes sueles aceptar. Si no se sustituye a Rosario Matew hay que cambiar las nominaciones, las expulsiones, etc. para que Supervivientes no vea afectada su duración. De ahí la insistencia de Sandra Barneda por intentar convencerla y de ahí que Rosario Matew pudiese anoche hablar con sus padres.

La verdadera razón del abandono de Supervivientes

La concursante habló con sus padres, que intentaron por todos lo medios convencerla de que se quedase. La charla con ellos sacó lo que parecía ser la explicación a un abandono tan inesperado. En un primer momento Rosario Matew contó que Supervivientes le había hecho revivir una etapa muy complicada de su vida en la que la ansiedad que padeció le cerró muchas puertas: "Pasé un periodo muy malo, de muchísima ansiedad que me limitó muchísimo. Perdí oportunidades laborales y dejé de salir de casa. Lo pasé realmente mal y cada vez que siento cosas parecidas a lo que sentía por aquel entonces, mi cuerpo activa todas las alarmas porque no puedo permitirme pasar por lo mismo".

"La respuesta no es tan fácil", continuó cuando Sandra Barneda le pidió más explicaciones. "Yo siento que me falla la mente. Tenía muchos miedos y ahora no me pasa nada. Y he encajado en el grupo. Pero tengo una sensación de ahogo y asfixia constante. Como que mi cabeza no está procesando bien todo esto", aseguró. No hacía falta que dijera nada más, pues el que ha pasado por un proceso como el que relató anoche Rosario Matew sabe que luchar contra esa ansiedad es prácticamente imposible. Sin embargo, no era sólo esa ansiedad ni ese miedo a volver a revivirlo lo que había llevado a la concursante a abandonar su Supervivientes.

Tras el mensaje de sus padres, Supervivientes le puso un vídeo de su pareja, Stiven, y fue aquí cuando Rosario Matew confesó la realidad de su abandono. "Lo echo muchísimo de menos. Me vine aquí con una situación de mierda y delicada. Esto me estaba matando. No sabíamos si seguir o no seguir. Yo fui muy dura con él, porque quiso estar conmigo, se esforzó muchísimo, y yo me vine aquí y me he dado cuenta de que lo quiero todo con él. Necesito verlo", declaraba entre lágrimas.

Por mucho que lo intentó Sandra Barneda, sus padres, su pareja, Laura Madrueño, Rosario Matew tenía la decisión tomada, iba a abandonar Supervivientes y nada ni nadie le iba a hacer cambiar de opinión. "Siento que tengo que escuchar a mi instinto y tengo que darle a mi cuerpo lo que necesito, y necesito irme a casa. Vuelvo a España. Abandono la aventura", sentenció. Se acabó lo que se daba. ¿Y ahora qué? Pues ahora, un marrón para Supervivientes porque anoche no sólo abandono Rosario Matew sino que también se produjo la primera expulsión definitiva de esta edición. Samya, como era previsible, fue la primera expulsada por el público. Dos en uno y uno menos en el reality. Se pone la cosa chunga, aunque no termina aquí.

La comida está siendo un problema grave, muy grave. Siempre lo es en Supervivientes, pero están pasando cosas raras, raras, raras y que están sacando lo peor del ser humano. Sólo hubo que ver anoche a Damián, Pelayo y Borja, tras ganar La liga de los dioses y no querer compartir ni una migaja de las pizzas que se zamparon con el resto de sus compañeros. Sí, esto es supervivencia y no se puede decir ni mu, pero bonito, lo que se dice bonito no fue.

Makoke y la comida escondida

"Puedes elegir si te comes la pizza entera y sin límite de tiempo o te voy la opción de elegir un trozo y qué compañero sigue comiendo y así sucesivamente", le explicaba Laura Madrueño a Damián. el ganador le hacía la propuesta de dividir la pizza en tres partes entre los tres finalistas, Pelayo, Borja y él mismo. "Tú puedes decidir partir tu trozo, decidir quién es el siguiente y ellos digan si se lo comen entre los dos o partir en trocitos para que coman el resto", apuntaba Laura Madrueño y Damián lo tenía claro: "Lo siento, pero voy a dividirlo entre tres".

Damián cogía el trozo más grande y pasaba el cuchillo a Pelayo, que entre lo que quedaba cogía un trozo grande y dejaba la parte más pequeña a Borja, pero no llegaba nada para el resto de sus compañeros. se lió la mundial. Montoya se mostraba muy enfadado con la decisión de no compartir la pizza y se dirigía directamente a Damián: "Ha quedado retratado, las cosas claras, no vengamos con la careta de los valores. Has tenido compañeros que te han ayudado y no les has dado ni un trocito". Una movida que terminaba por destapar algo peor.

El robo de unas lentejas sucedido estos días provocó lo que nadie esperaba: el señalamiento a Makoke y una acusación que puso en jaque a Supervivientes. Fue Joshua el que destapó, según versión, confirmada después por Laura Cuevas que está en todos los fregados, que Makoke introdujo comida en Supervivientes escondida en un agujero de uno de los chubasqueros. "Makoke ha incumplido las normas del programa", sentenciaba el diseñador.

"Ha llegado a mis oídos que Makoke metió comida en el programa en el chubasquero que tiene con un agujero", afirmó Joshua lanzando una "grave acusación" hacia Makoke. "Me parece de muy mal gusto", reaccionaba Makoke y se dirigía directamente a Laura Cuevas: "Me pareces la persona más falsa y tramposa que hay en este reality". Y explicaba por qué decía esto a su compañera: "Le conté que tenía dos barritas de proteína en el plumífero y he estado a punto de traérmelas porque me las metió mi hijo, pero me dio miedo y las saqué en el hotel, demuestra que eso es verdad".

"El equipo ha revisado exhaustivamente cada prenda de ropa que lleváis, es prácticamente imposible que coléis ni una almendra y mucho menos una barrita. Pero, evidentemente, el fallo humano existe y no hay nada imposible", aseguró Sandra Barneda dejando caer que es posible que sí ocurriera. El caso es que Makoke lo negó una cien veces, pero los detalles que daba Laura Cuevas, que aseguraba las barritas iban acompañadas de una nota en la que decía "te quiero", hacían difícil creer a Makoke que montaba la mundial. Un mechero, comida, trampas en las pruebas... qué les queda por saltarse. Tiempo al tiempo.