- Con urgencia El sector pide un real decreto que recupere las ayudas a los eléctricos
- 2024 El coche preferido en España ya es el híbrido... pero sin enchufe
El primer mes del año ha acabado sin grandes sorpresas en cuanto a las matriculaciones de turismos y 4x4 en España. Básicamente, se mantiene el mismo escenario con el que acabó el año pasado, de acuerdo a las cifras de las tres grandes asociaciones del sector, Anfac, Faconauto y Ganvam.
Así, el mercado sigue creciendo, con 73.222 unidades (+5,8%); Toyota se mantienen como un líder muy sólido entre las marcas, ya que matriculó 7.222 unidades, por las 4.857 de Kia, aunque la japonesa redujo un 1,2% sus operaciones; el Dacia Sandero repite también como el coche preferido de los españoles, con 2.706 unidades, 603 más que el Hyundai Tucson; y los modelos híbridos (sin enchufe) son la tecnología que más ventas realizó durante el pasado mes.
Los híbridos sin enchufe mandan
De hecho, esta categoría -en la que no se incluyen los modelos de autogás (o GLP) como puede ser el Sandero- creció un 23,5%, hasta los 32.666 coches y una cuota de mercado del 45,2%. Es decir, mucho más que si sumásemos (29,2%) los automóviles puros de gasolina (21.322) y de gasóleo (4.975), cuya demanda se redujo sustancialmente con el arranque del año.
Suben las empresas, cae el rent a car
¿Cambios? También los hay. Por ejemplo, el canal de empresas ha comenzado el ejercicio en positivo, algo que no logró durante 2024. Creció un 2,1% (27.979 coches), mucho menos que lo hicieron las compras de particulares, con 38.219 matriculaciones, un 12,3% de avance. En cambio, como era previsible, las alquiladoras han pinchado: compraron 6.124 turismos y 4x4 nuevos, casi 16 puntos porcentuales menos ya que en diciembre las marcas aprovecharon para colocarles una ingente cantidad de automóviles de combustión que este año les habrían resultado muy dañinos de cara a la norma CAFE, que impone una importante reducción de las emisiones de CO2 de los coches, hasta los 93,6 gramos de media por kilómetro recorrido.
¿Y que pasa con los eléctricos?
La norma CAFE también influyó, en el sentido contrario, en las matriculaciones de automóviles 100% eléctricos. Como es sabido, desde el pasado 23 de enero, estos automóviles no tienen legalmente derecho a las ayudas del Moves III, ya que su prevista ampliación no pasó el corte en el Congreso. Y mientras Industria y el Idae insisten en que cuando vuelvan esas subvenciones lo deben hacer con carácter retroactivo desde el 2 de enero (nadie lo dudaba), el mercado de los coches a pilas parece no haber sufrido en exceso.
Es más, en enero se vendieron 5.012 coches puros de batería, de hidrógeno o de BEV de autonomía extendida. Es decir, un 48,4% más. Y la razón es que muchas marcas retrasaron operaciones hasta este año ya que esas matriculaciones de modelos cero emisiones les son mucho más favorables este año de cara a cumplir con las exigencias del CO2.
Tesla sí se desploma: solo 268 coches
El sector teme que el gran batacazo se produzca en febrero. BYD, la marca lider este mes, o Hyundai ya han mostrado su preocupación sobre las siguientes semanas. Aunque el mejor termómetro de este mercado es Tesla: la marca americana, líder indiscutible entre los eléctricos en 2024, vio como sus ventas cayeron más de un 75,5% en enero (con sólo 268 coches). Aunque también es cierto que sus cifras dependen también de cuando llega el barco con los coches que se venden en España: hasta el día 23, solo había vendido 150 unidades.
Así las cosas, si el año pasado el segmento de los modelos a pilas terminó con una cuota del 5,6%, en enero la han elevado hasta el 6,9%. Eso son, según fuentes consultadas por EL MUNDO, unas cuatro décimas menos que la que había el 22 de enero, ultimo día con ayudas 'oficiales'. Además, también señalan que el último día del mes (el pasado viernes 31) se hicieron bastantes menos matrículas de lo habitual.
NEGOCIACIONES CON EL GOBIERNO
En cuanto a las negociaciones entre la industria y el Gobierno de cara a que vuelvan las ayudas, van más allá de ampliarlas hasta el 30 de junio, como era la intención inicial del Gobierno. Se hacia así para tratar con más calma los cambios en la gestión del Moves III que lo han hecho tan poco eficaz.
En especial, quitar a las CCAA de la ecuación -cada una va a su velocidad y con su interés- y que las ayudas sean directas y se reciban en el momento de la compra, como un descuento directo, no 12 o 24 meses después. Que, además, no cotizasen en el IRPF sería la guinda del pastel. Aunque se tardase más, merece la pena que el resultado final vaya en esa dirección. Pero si el Gobierno se enroca, también hay que pensar aquello de que puede ser mejor «quedarse con lo malo conocido».