- Investigación Los narcos de Sanlúcar pedían favores por teléfono al ex director de la mayor cárcel de España
Uno de los presos captados por la trama de corrupción al más alto nivel que la Guardia Civil ha destapado en Puerto III, la mayor cárcel de España, abonó 11.000 euros en metálico para que se le concediera un permiso de salida y para que cesaran la extorsión y las amenazas que sufría dentro del centro penitenciario. Fue el padre del propio reo quien pagó esa mordida en dos entregas distintas, de 5.000 y 6.000 euros en efectivo. Los justificantes de dichos extractos bancarios constan en una causa que dirige el juez titular del Juzgado Mixto Número 5 de El Puerto de Santa María (Cádiz).
Ese preso, Luis G. E., lo contó luego a través de una carta que remitió a la por entonces directora de Puerto III, Esther Serrano, quien había sustituido al frente del centro penitenciario a Miguel Ángel Rodríguez Ortiz, en enero de 2021, cuando éste se jubiló. Rodríguez Ortiz es uno de los implicados en el caso. Se encuentra investigado judicialmente por la presunta comisión de los delitos de cohecho, tráfico de influencias y revelación de información privilegiada.
En dicha carta, Luis G. E. hace referencia a otro de los investigados de la trama. Es Juan B. N., un recluso de Puerto III al que la Guardia Civil señala como el captador de clientes dentro del penal. Crónica reproduce en exclusiva el contenido de la misiva: «Segunda quincena de julio de 2022, módulo 2, interno Juan B. N. me comenta que si quiero que me den los permisos. Le respondo que estoy pasando por juntas y que me lo han concedido por mayoría. Su respuesta fue la siguiente: "La jueza (...) te lo va a denegar" (...) Me deja desolado y desconcertado».
Dicha carta, escrita a mano por el recluso y cuya imagen acompaña este texto, continúa con varios pasajes donde se explica que Juan B. N. tiene «contacto» con «don Cecilio (...), mano derecha» de la directora, y que sería él quien «consigue vis a vis del tipo que sea, aun saliendo de permisos».
En otro pasaje, Luis G. E. señala que el preso Juan B. N. le recomienda llamar «a Antonio». Se trata de Marco Antonio G. M., un antiguo reo de Puerto III que, tras salir de la cárcel, ejercía de enlace con los familiares de los reclusos para realizar los cobros. «Me dijo que comprase el (tercer) grado por 5.000 euros. Yo le dije que no, que paso por junta de grado en noviembre y finalizo en enero, replicándome que podría irme en noviembre a casa con una pulsera y sin esperarlo».
En la documentación a la que EL MUNDO tiene acceso, los investigadores de la Guardia Civil acreditan ante el juez que a finales de julio de 2022, el padre de Luis G. E. llamó a Marco Antonio G. M., el antiguo preso de Puerto III involucrado en la trama. Le abonó, según denunció más tarde ante la Guardia Civil, 11.000 euros tras retirar de su banco esa cantidad de dinero en dos reembolsos. El permiso a su hijo le fue concedido «por unanimidad» en septiembre de ese mismo año, incluso antes de lo que le había sugerido Juan B. N., el captador dentro del penal.
En su denuncia, el padre de Luis G. E. también explicó que, después de abonar esos 11.000 euros, Juan B. N. comenzó a pedirle más dinero a su hijo, bajo la amenaza de que si no pagaba «le hacía la vida imposible» dentro del centro penitenciario. El progenitor de aquel preso accedió a pagar otros 170 euros en metálico.
Los precios estipulados por los miembros de esta presunta trama de corrupción quedaron desvelados en una grabación que se le hizo al ex recluso Marco Antonio G. M. Un reo de Puerto III que había recibido un permiso penitenciario le telefoneó para verse con él en la calle. Precisamente, le había dado su teléfono Juan B. N., el supuesto captador.
Aquel reo grabó la conversación sin que Marco Antonio G. M. lo supiera. El enlace de la trama se delató: «El tema está en la junta de tratamiento. Normalmente, dentro de cada módulo tenemos un contacto directo, de todas formas siempre va coordinado con departamentos superiores que coordinan las prisiones de aquí de Cádiz (...) Detrás hay más gente. Yo soy la cara bonita. Y gente importante. Evidentemente, el guarda no es (...) Permisos son 6.000. (Tercer) grado y condicional son 15».
Entre los investigados judicialmente aparecen el administrador en ese momento de Puerto III, Trifón M. M. (se jubiló al poco de su detención, en junio de 2024) y el que fuera director del penal entre 2012 y enero de 2021, Miguel Ángel Rodríguez Ortiz.
El preso que redactó la carta explica que otro reo, Juan B. N., le dijo que la juez no iba a concederle un permiso, y le dio un nombre y un teléfono para conseguirlo
La Guardia Civil explica al juez en sus diligencias que la colaboración de Esther Serrano, sucesora de Rodríguez Ortiz al frente de la dirección de Puerto III cuando éste se jubiló, ha sido clave para llevar a cabo la investigación. Serrano fue subdirectora en los últimos años de Rodríguez al frente de Puerto III. Hace dos semanas comenzó a trabajar como directora de Puerto I, un penal con alrededor de 80 reclusos actualmente, también ubicado en El Puerto de Santa María.
MANUSCRITOS DE PRESOS
La investigación se inició a raíz de la denuncia presentada por un familiar de un recluso, en septiembre de 2022. A partir de ahí, la Guardia Civil habló con la sucesora de Miguel Ángel Rodríguez. Esther Serrano se volcó en colaborar con la justicia. Trasladó varios «manuscritos de presos» que le habían hecho llegar, así como los informes de dos funcionarios en los que se desvelaba la presunta trama de corrupción.
La Guardia Civil sitúa como principales sospechosos al ex director y al ya ex administrador de la cárcel. Le traslada al juez que Miguel Ángel Rodríguez y Trifón M. M., «aprovechando su posición actual o pasada, ejercerían influencia sobre los funcionarios del centro» y «obtendrían información secreta o privilegiada que trasladarían a abogados o a familiares» de reclusos.
La investigación sitúa a narcotraficantes de Cádiz entre los principales sospechosos de conseguir ciertos beneficios dentro de la cárcel. Los investigadores incluyen en sus atestados algunos de los mensajes que tanto el ex director de Puerto III como el ex administrador le enviaron a Esther Serrano cuando alcanzó la dirección del centro.
«Esther, dime algo, que ya sabes lo persistente que (es) nuestro amigo Miguel Ángel», le escribió Trifón M. M.. en una ocasión. Otro de los mensajes es el que le mandó el ex director de la prisión a su sucesora para que ésta intercediera en favor de un preso del que Rodríguez Ortiz decía conocer a su hermano, tener «compromiso» y ser «amigo» de su abogado.